lunes, 9 de junio de 2014

Video ENTREVISTA AL VICEPRESIDENTE, ÁLVARO GARCÍA LINERA “Luego de Chávez, el liderazgo de Evo se destaca en el mundo”

Revela detalles de la Cumbre del G-77 + China. Dice que es difícil consensuar la declaración, pero esta sentará la base para la redacción del documento posterior a las metas del milenio y reunirá a los 133 países que en 20 años volcarán la lógica geográfica y geopolítica del mundo. El vicepresidente Álvaro García Linera cree que, más allá de la Cumbre del G-77 + China, el avance de la economía en Bolivia ha consolidado el liderazgo del presidente Evo Morales. ¿Esta cumbre ha generado acercamiento entre autoridades opositoras y del Gobierno? Sí, y eso lo valoramos, independientemente de las diferencias ideológicas, eso pasó. Hoy, quien se opone al G-77 se opone a Bolivia. El gobernador, el alcalde, las universidades y otros sectores lo han entendido así. El Comité pro Santa Cruz anuncia movilizaciones para esta semana por demandas regionales, ¿Le preocupa? Esperemos que sea un lapsus; si sus dirigentes están a contramarcha de la cruceñidad, llama la atención y, de buena fe, prefiero atribuirlo a eso. El presidente Evo Morales dice que todavía existen algunas voces ‘separatistas’, ¿Qué opina usted? Claro, hubo y sigue habiendo separatistas. Escondidos, avergonzados, pero están y tienen que ser frecuentemente visibilizados para que no hagan daño al país. ¿Branko Marinkovic es uno de ellos? No lo dice el Gobierno, lo dicen los diputados de la oposición de esa comisión trucha (se refiere a la comisión de la verdad), lo demuestran. Ellos mismos han admitido que la plata viene de Branko Marinkovic, ellos mismos se han delatado, nosotros simplemente anotamos las verdades que se han echado en cara estos sinvergüenzas. ¿Qué promete el G-77? Primero, celebra los 50 años en Bolivia, será un encuentro de primer nivel. Se reúne en un momento muy especial, cuando se cierra la Agenda del Milenio, que establecía un conjunto de compromisos en torno a educación, salud y lucha contra la pobreza. El año siguiente hay que elaborar un nuevo documento. El documento que saldrá de Santa Cruz, será la base, los principios básicos que acordaron 133 países para elaborar la agenda posmilenio. El documento tiene esa virtud, inaugura los temas y da los primeros consensos para el nuevo documento que en alguna medida será la de un gobierno mundial consensuado por 133 de 190 países. En Santa Cruz usted tendrá los primeros acuerdos de la agenda de un gobierno mundial, no será un documento más, eso es muy importante. ¿Qué proyección tiene el G-77? Piketty señala que Asia tenía en la repartición de la producción mundial, el año 1700, el 60% y Europa el 38%, que en el siglo XX llegó al 40% y bajó ahora al 23%. Asia retrocedió hasta el 25% de la economía mundial y retornó ahora al 40%. La tendencia es Asia y América Latina, lo dice el economista más famoso del mundo, no un marxista, best seller. Y eso es el G-77, el porvenir. En los siguientes 30 años, la economía Sur-Sur (Asia, África, América Latina y parte de Europa del Este) tendrá mayor importancia económica y comercial que Europa y EEUU. Nos reunimos los que hoy no somos pero ya estamos comenzando a ser. La tendencia es un potenciamiento nuestro. Es una reunión no de los marginados, sino de los que en 20 años volcarán la lógica geográfica y geopolítica de la economía mundial. El embajador de Bolivia ante la ONU, Sacha Llorenti, reconoció que a una semana de la cumbre todavía no hay consenso en la Declaración de Santa Cruz, ¿qué tan complicado es este proceso? Terrible, uno se pelea hasta por la coma. Por las palabras. Me contaba el embajador que recientemente hubo un debate porque se hablaba de desarrollo sostenible con complementariedad o complementario. Palabras que luego tienen repercusiones en las políticas públicas. Es altamente democrático. Unos bloques no pueden imponerse a otros, todos tienen que convencerse y donde no hay consenso se deja de lado o se posterga. El presidente Evo Morales quiere a Rusia en el G-77, ¿en qué aportaría su inclusión? Ya no hay la bipolaridad mundial, tenemos un mundo unipolar porque se derrumbó el bloque soviético. En el mundo unipolar, este anterior bloque donde estaba Rusia, Bielorrusia, Polonia, República Checa, Eslovaquia no forman parte de los países altamente desarrollados, y dónde se ubican, están en la nebulosa. Es una muy buena idea que estos países se incorporen al G-77, y lo tendrán que hacer a la larga para dar paso a un diálogo horizontal entre países que no forman la élite dominante. China, Rusia... ¿la idea es conformar un bloque que demuestre que El fin de la historia, planteada por Francis Fukuyama, se fue al bombo? Se fue hace mucho, ese es un texto arcáico. El fin de la historia planteaba que había un solo modelo de desarrollo, un solo sistema de representación política, la democracia liberal, la economía de mercado y el neoliberalismo. Todo lo demás se derrumbaba ante eso. ¿Y eso no pasó? No, y América Latina se puso a la vanguardia. Los conflictos no desaparecieron, se intensificaron, primero. Segundo, las desigualdades que se suponía que tenían que ser superadas por esta única ruta de la historia se han intensificado, no desaparecieron. El último libro del profesor Thomas Piketty y que lo leen hasta en la Casa Blanca, un best seller en economía, 900 páginas en francés, muestra que se agigantaron las brechas entre ricos y pobres y que el supuesto capitalismo competitivo no existe, sino que hay un capitalismo rentista. Es decir, si hoy tienes una empresa, lo más probable es que mañana tengas más empresas. Si no tienes, es posible que nunca las tengas. Se incrementa la riqueza concentrada en pocos. América Latina rompió con el esquema del neoliberalismo, apuesta por mayoría a un régimen posneoliberal, y China, por su lado, muestra otro modo de desarrollar la economía, el mercado, la generación de riqueza y su vinculación con el mundo. Es un momento muy interesante, porque el destino único, el fin de la historia, se ha quebrado y ahora usted tiene una pluralidad de rutas. Desde el sur, ya lo previó Giovanni Arrighi, en un libro llamado Adam Smith en Pekín, que dice que desde el año 1700 a 1800 surgieron dos modelos de desarrollo, la revolución industrial en el occidente, que hace hincapié en la tecnología y la revolución industriosa, ante todo China y Asia, que se enfoca en el incremento de productividad y producción en el uso masivo de la fuerza de trabajo y luego en la tecnología. Son dos modelos de desarrollo en el sistema capitalista. De alguna manera, G-77, que agrupa a los países que no somos grandes potencias, somos portadores; China, con su revolución industriosa junto con la India y en parte con Corea; América Latina, con su posneoliberalismo, y África, conforman el escenario de los países que propugnan otras modalidades de generación de riqueza, de bienestar. ¿Hablamos de un bloque que podría enfrentar al neoliberalismo? No enfrentar, sino que comienza a construir alternativas de desarrollo, integración y bienestar. G-77 + China es la validación de que El fin de la historia fue una terrible mentira y hay múltiples historias para la humanidad. No hay una que sea el molde obligatorio. Ojalá con el tiempo, al G-77 + China se sume Rusia, Polonia, República Checa, el país eslovaco, etc. ¿En qué medida la ausencia del presidente de China perjudica este objetivo? China es un país que trata con cuidado y atención el trabajo del G-77. La delegación china que trabaja en Nueva York es gigantesca. El seguimiento que hacen a cada uno de los puntos y áreas es enorme. La ausencia del presidente chino no lo veo como un distanciamiento. Vendrá, y nos lo dijo el embajador, una delegación de muy alto nivel, disculpando la ausencia. Le garantizo un seguimiento y acompañamiento cercano. En nuestra región se ha consolidado un grupo de izquierda, ¿Hugo Chávez fue el gestor de este bloque? Son líderes que visibilizan un despertar continental. La fuerza de los presidentes es la fuerza de los pueblos, la condensación de la acción de los mismos. Nos incorporamos al mercado mundial, pero con nuestro sello, no como furgón de cola, así pasaba antes. Los países de América Latina muestran otro modelo. Esa energía es la que resumen nuestros líderes, visibilizan en el mundo. La cabeza era Chávez, dejó un vacío, ¿quién hereda su liderazgo? El presidente Chávez tuvo la virtud de ser el iniciador, dio el primer paso. Tuvo la lucidez de al ser el primero, aislado respecto a América Latina y el mundo, anunciar que eso era el porvenir. Fue un hombre que vio el futuro, se adelantó a su época. Luego se dieron los procesos en Argentina, Ecuador, Bolivia, Brasil, etc. Su papel fue de fundador de este despertar continental. Pero luego, el país que de manera más plena, sostenible y contundente muestra este nuevo modo de desarrollo, es Bolivia y el presidente. Somos económicamente el país más pequeño, pero también el más exitoso del continente. Nuestra economía no se compara con Argentina, pero es superior en velocidad de crecimiento, distribución de la riqueza, fortaleza de instituciones económicas, es el más aventajado. Nos quitamos méritos, pero somos el ejemplo más destacado: mayor tasa de crecimiento, reducción de la pobreza, hemos nacionalizado, la estabilidad financiera es envidiable. Tenemos las mayores reservas en relación a nuestro PIB. Dos datos: Argentina tenía en 2005 un salario que bordeaba los 250 dólares y en Bolivia era de 45 dólares. Hoy, el de Argentina es de 350 dólares y en Bolivia es de 210 dólares. Nos llevaba por cinco veces, hoy por uno y medio. Hace ocho años Chile producía 14 veces más que nosotros, el año pasado fue ocho veces más. Con este ritmo, al finalizar la década, debe ser de uno a cuatro y hasta 2015, uno a uno. ¿Y en qué queda el presidente Evo Morales? Yo considero que después del presidente Hugo Chávez, a quien hemos admirado y respetamos mucho, el liderazgo del presidente Evo es el que hoy se destaca en el continente y en el mundo. Es el nuevo liderazgo mundial: primer presidente indígena, dirige un Estado de movimientos sociales y dirige un país con un sistema económico altamente exitoso.

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