Alvaro Garcia Linera y Claudia Fernandez

sábado, 29 de agosto de 2015

VICEPRESIDENTE Reconoce que siguen normas neoliberales

El vicepresidente Álvaro García Linera reconoció ayer que todavía subsisten algunas normas que se promulgaron durante el período neoliberal, como la Ley de Bosques, a tiempo de asegurar que el núcleo sustancial del Decreto 21060 fue demolido y reemplazado por un nuevo ciclo. Durante un acto que se realizó en instalaciones del Banco Central de Bolivia (BCB) para hablar sobre los 30 años de promulgarse la norma, que es considerada la base de toda la estructura neoliberal, García Linera dijo que se podría generar un retroceso o una radicalización del actual proceso, pero eso dependerá de todos, "el núcleo sustancial del 21060, que era la pérdida de derechos, la apertura irrestricta de mercados, entrega de recursos públicos a los extranjeros y privados, eso sí ya se ha demolido".

domingo, 23 de agosto de 2015

García pide debatir la reelección de Morales

El Vicepresidente dijo que se trate el tema no como reelección sino repostulación.

El vicepresidente, Álvaro García Linera, inauguró ayer el Congreso Departamental de la Federación de Mujeres Campesinas "Bartolina Sisa" y recomendó a las organizaciones sociales a debatir la posibilidad de una nueva candidatura a la presidencia del presidente Evo Morales con el término "repostulación" y no "reelección", señala un reporte de ABI.

"Ha surgido a nivel de las comunidades y de lo único que hablan es de la repostulación del hermano Evo. No es algo que está pidiendo el Presidente, sino algo que está surgiendo desde abajo; yo recomendaría que la palabra precisa no sea reelección sino repostulación, la elección es para que la gente decida con el voto si lo elije o no. Lo que las organizaciones están debatiendo a nivel de las comunidades es la repostulación, esa creo que es la mejor palabra que había que debatir", afirmó.

Morales cumple el tercer mandato como presidente y su gestión concluye en 2020, en esa línea, las organizaciones sociales replantean cambios a la Constitución para permitir que el mandatario sea candidato en las próximas elecciones generales y cumpla con las metas establecidas en la agenda 2025.



AGENDA. Otro tema que será debatido en el Congreso que congrega a representantes de organizaciones de todo el departamento, es el referido al protagonismo que han adquirido las mujeres de Santa Cruz en espacios políticos, en instituciones públicas nacionales, departamentales y municipales.

García Linera destacó ese hecho y dijo que "lo que antes era un hito ahora es mayoría, lo que antes era un pequeño lunar ahora es todo".

viernes, 21 de agosto de 2015

García Linera aconseja a los estudiantes optar por la izquierda



En un acto de entrega de infraestructura educativa en La Paz, el vicepresidente Álvaro García Linera aconsejó hoy a los estudiantes a que se inclinen por la posición ideológica de izquierda, ya que la derecha es “egoísta”, olvida al resto, aprecia lo extranjero en desmedro de las raíces nacionales y opta por la entrega de la riqueza.

“Mi recomendación: que siempre piensen en los demás, siempre piensen en la patria, siempre sean orgullos de lo que somos como Bolivia, de nuestra raza, de nuestra historia, de nuestros apellidos, de nuestros héroes, orgullosos, eso es ser de izquierda”, reflexionó dirigiéndose a los estudiantes.

La administración del presidente Evo Morales es crítica del capitalismo y el imperialismo y reivindica a los gobiernos progresistas. Cuestionó en reiteradas oportunidades a la derecha, que es minoría en la Asamblea Legislativa Plurinacional, por su vinculación y sometimiento a Estados Unidos.

García Linera explicó esta mañana a los estudiantes que en la vida chocarán con esas dos visiones ideológicas y que deberán optar por una.

“Ser de derecha es que quieres todo para ti y te olvidas de los hermanos, ser de derecha es que eres egoísta, ser de derecha es que no piensas en los demás, ser de derecha es que quieren imitar a los extranjeros olvidándote de tu raíz, ser de derecha es que quieres que la riqueza que es de Bolivia la entregues a los extranjeros, ser de derecha es no amar la patria sino amar lo que viene de afuera”, sostuvo en el acto, que fue transmitido por los medios de comunicación estatales.

El Vicepresidente reflexionó también sobre la necesidad de inclinarse porque haya menos pobres y por el anticolonialismo. “Nosotros somos dueños de nuestra riqueza, nosotros somos capaces, nosotros podemos salir adelante con nuestra fuerza, nosotros somos Bolivia”, expresó.

martes, 18 de agosto de 2015

García Linera dice que ONG mintieron a intelectuales para que se sumen al discurso imperial



El vicepresidente Álvaro García Linera respondió hoy a los cuestionamientos que le hicieron 42 intelectuales por sus críticas al trabajo de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) en Bolivia, mediante una carta en la que dice lamentar que sean víctimas de las “mentiras” de cuatro de ellas en su afán de infundir sospechas sobre la vigencia de las libertades democráticas en el país.

“La preocupación suya es comprensible, pues les mintieron. Ustedes se alarmaron porque ellas les dijeron que yo había propuesto expulsarlas. ¡Nada más falso! A quienes sí advertí con la expulsión del país, es a organismos extranjeros que se entrometan en actividades políticas, que mellen la soberanía del Estado Plurinacional de Bolivia”, señala en la carta.

El lunes 10 de agosto García Linera cuestionó el trabajo que realizan en Bolivia cuatro ONG: Fundación Tierra, Fundación Milenio, Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) y Centro de Documentación e Investigación (CEDIB) y Milenio. Dijo que, financiadas desde el exterior, trabajan con objetivos transnacionales. Luego advirtió que serán expulsadas las ONG que se entrometan en asuntos internos de Bolivia.

Dos días después un grupo de 29 intelectuales de América Latina, Estados Unidos y Europa le enviaron una carta en la que le expresan su preocupación por la “amenaza de cierre” de ONG Bolivia. “Dichas amenazas, de concretarse, implicarían un grave corrimiento respecto de la restricción de los derechos civiles, entre ellos, la libertad de expresión y de asociación y, por consiguiente, un retroceso enorme para la democracia boliviana”, señalan en parte de la misiva.

El 15 de agosto otros 13 intelectuales se sumaron a la carta inicial, que entre otros intelectuales estuvo firmada por el portugués Boaventura de Sousa Santos, el ecuatoriano Alberto Acosta y la mexicana Raquel Gutiérrez.

Hoy, García Linera respondió que es falsa la amenaza de expulsión y ratificó sus críticas sobre el trabajo de Tierra, Milenio, CEDLA y CEDIB.

“Con esto queda plenamente demostrado que esas ONG mienten, y lo hacen de tal manera, que consiguen que personas bienintencionadas se sumen al discurso imperial orientado a infundir sospechas sobre la vigencia de las libertades democráticas y los derechos civiles de los regímenes revolucionarios y progresistas de América Latina”, afirma.

Éste el texto de la carta enviada hoy por el Vicepresidente:



Martes, 18 de agosto de 2015

Estimados compañeros y compañeras:



Agradezco la generosidad que han tenido por dedicar parte de su tiempo a elaborar una carta dirigida a mi persona, con el fin de proponerme un "llamado a la reflexión" respecto a mis declaraciones sobre el papel de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) en Bolivia y su financiamiento.

Entiendo que se preocupan respecto a la libertad de expresión, pero considero que lo hacen en vano. Valga sin embargo la oportunidad, porque siempre es grato saber que los amigos se acuerdan de uno. Y digo que su preocupación es vana, porque en mis declaraciones sobre las cuatro ONG (Milenio, CEDIB, Fundación Tierra y CEDLA), ni ahora ni en ninguna oportunidad anterior, he planteado su cierre, expulsión o restricción alguna de su actividad. Bien saben ustedes que en Bolivia la libertad de expresión y asociación no solo constituyen derechos civiles, sino que representan componentes indisolubles de la vida, la historia y desarrollo de las sociedades democráticas, de las organizaciones y los movimientos sociales. La democracia misma solo se comprende e irradia sobre la base innegociable de la libertad de asociación y pensamiento.

Hoy, la democracia en Bolivia está alcanzando niveles de profundidad e irradiación extraordinaria, precisamente en el marco de la administración del Estado por parte de organizaciones sociales indígenas, campesinas, obreras, vecinales y populares, cuya vida se alimenta de la libertad de ideas y múltiples formas organizativas. Venimos de esa raíz. Y para quienes en tiempos neoliberales hemos soportado la represión y la cárcel por pensar diferente, está más que claro que el horizonte socialista y plurinacional solo puede construirse con base en la ampliación de los principios democráticos de libertad de pensamiento y asociación.

En este contexto ‒y haciendo uso de la libertad de pensamiento y expresión‒, he señalado que cuatro ONG mienten y camuflan su activismo político reaccionario bajo el manto de actividad “no gubernamental”. ¿Es que acaso no tienen derecho a mentir? Por supuesto que sí, pero yo también tengo derecho a denunciarlo, a denotar las falsedades escritas en sus "supuestas" investigaciones, que más se asemejan a decálogos de fe política o primitivos perfiles de estudio. En la misma medida en que los funcionarios de estas ONG tienen el derecho constitucional de hacer para-política partidaria desde esas organizaciones, yo tengo el derecho a develar que están jugando el papel de sustitutos de los partidos políticos de derecha, y que sus funcionarios no hacen más que reclutar adeptos mediante el ropaje de actividades hipócritas "no lucrativas", ante su reiterado fracaso en la proclama política abierta.

Estas cuatro ONG bolivianas tienen todo el derecho a existir, funcionar, investigar e incluso a hacer política; sin embargo, nosotros tenemos el derecho y la necesidad ‒así lo exige el movimiento popular que conduce el proceso revolucionario en Bolivia– de criticar su sorprendente encuadre ideológico en el discurso medioambientalista emitido y financiado desde los centros imperiales.

Todos coincidimos en que es necesario un orden socio-productivo que sustituya la lógica depredadora de la naturaleza impulsada por el valor de cambio. Pero acá existen al menos dos posiciones. La primera, correspondiente al discurso imperial, propugna que la plusvalía medioambiental que sostiene el desarrollo de los países del norte, sea pagada por los países del sur, congelando así la mejora de sus condiciones de vida y petrificando las relaciones coloniales de pobreza y sometimiento construidas a lo largo de siglos y aún vigentes hoy. Esta posición está claramente expresada en la propuesta medioambientalista de USAID respecto a la Amazonia, y en la sugerencia del gabinete de Tony Blair para la implementación de una administración transnacional en esa región. En contraste a esta posición, para las naciones indígenas soberanas, una nueva sociedad medioambiental solo será posible rompiendo la condición colonial de fragmentación y pobreza prevaleciente en los pueblos y naciones del sur. De lo que se trata es de crear una civilización ecológica mediante la combinación de saberes ancestrales y contemporáneos capaces de restituir un metabolismo procreativo entre naturaleza y naturaleza devenida en sociedad. Sin embargo, esto no se puede alcanzar simplemente imitando lo que sucede en el norte (ilusión desarrollista), ni mucho menos congelando las condiciones de vida de los pueblos del sur (colonialismo petrificado). Esta civilización solo puede surgir si somos capaces de proporcionar las condiciones materiales mínimas de existencia, de satisfacción de las necesidades básicas, que permitan liberar las capacidades creativas y cognitivas de los pueblos para la creación de los fundamentos de una sociedad ecológica, que no podrá ser más que de carácter comunitario y universal.

En ese sentido, a quienes sí he prevenido y advertido con la expulsión, es a organismos internacionales, ONG y gobiernos extranjeros que financian y se involucran en actividades políticas, que van en contra de los intereses del Estado Plurinacional de Bolivia y el proceso revolucionario del pueblo que se viene desarrollando durante los últimos diez años. Se trata de un principio de soberanía y dignidad elemental para cualquier Estado democrático y, mi persona, en tanto eventual servidor público, no solo está en el derecho sino en la obligación moral e intelectual de oponerse a cualquier tipo de injerencia en actividades políticas internas.

El núcleo del neoliberalismo contemporáneo, que ha destruido derechos, recursos y asociatividad social en el mundo entero, no es la sustitución de la soberanía nacional por un tipo de mundialización desterritorializada del poder. Basta ver las murallas de cemento y acero que los supuestos Estados desarrollados levantan día a día ante el flujo de fuerza de trabajo, para comprender que la soberanía nacional de todos los países intenta ser reemplazada por la soberanía nacional de unos pocos, que pretenden decidir sobre el destino de otros.

El restablecimiento de los principios de soberanía nacional, es decir, la autodeterminación, es uno de los pilares para el desmontaje del orden neoliberal en Bolivia. Nos referimos a la autodeterminación como Estado para definir la gestión de sus recursos y su modo de relacionamiento con otros Estados, y también a la autodeterminación social para definir su horizonte como comunidad política en la historia.

Esa es la razón principal por la que decidimos ‒como gobierno soberano– expulsar al FMI de las oficinas privadas que tenía en el Banco Central de Bolivia (BCB); a la CIA, que tenía oficinas en el Palacio de Gobierno; al cuerpo militar norteamericano, que tenía su base extraterritorial en un aeropuerto en la Amazonía boliviana; a USAID y al embajador de los Estados Unidos, que conspiraba junto a grupos separatistas de extrema derecha, apoyando la división del país en micro-republiquetas bajo tuición extranjera.

La autodeterminación nacional es una dimensión de la autodeterminación social, y ninguna revolución podrá avanzar en la profundización de los derechos democráticos de la sociedad sin la consolidación de las condiciones de la soberanía estatal. Es imposible definir el horizonte interior de una sociedad (el posneoliberalismo, el Vivir Bien, el socialismo, etc.), sin definir su horizonte externo, sin ser soberano. Por ello, no podemos permitir que ningún gobierno foráneo, empresa u organización para gubernamental extranjera definan las políticas públicas del Estado Plurinacional de Bolivia. De lo contrario, nos estaríamos sometiendo a un neocolonialismo.

Todo este marco me permite regresar a mis comentarios sobre las cuatro ONG citadas, acerca de las que sostuve que mentían y defendían los intereses de la derecha política internacional. La preocupación suya es comprensible, pues les mintieron. Ustedes se alarmaron porque ellas les dijeron que yo había propuesto expulsarlas. ¡Nada más falso! A quienes sí advertí con la expulsión del país, es a organismos extranjeros que se entrometan en actividades políticas, que mellen la soberanía del Estado Plurinacional de Bolivia. Con esto queda plenamente demostrado que esas ONG mienten, y lo hacen de tal manera, que consiguen que personas bienintencionadas se sumen al discurso imperial orientado a infundir sospechas sobre la vigencia de las libertades democráticas y los derechos civiles de los regímenes revolucionarios y progresistas de América Latina. Asimismo, mencioné que dichas ONG hacían política partidaria de derecha, apoyando el discurso medioambientalista imperial. Una revisión somera de sus argumentos, comparados con los expuestos por USAID respecto a la Amazonía, comprueba aquello de inmediato.

Por tanto, ustedes comprenderán que así como respetamos la opinión política de todos los actores nacionales en Bolivia, en mi calidad de ciudadano –y más aún como servidor público‒ no tengo por qué callar ni ocultar las mentiras de estas o de cualquier otra institución que dañe el proceso revolucionario perteneciente a las organizaciones sociales del país. La defensa innegociable de la revolución boliviana, interna y externamente, es para mí algo irrenunciable, como el mismo derecho a la libertad de expresión y asociación.

Lamento profundamente que hayan sido utilizados por estas cuatro ONG en su intento de simular una imagen autoritaria de ‒bien lo saben ustedes‒ uno de los países más democráticos del mundo. No obstante, si lo que está detrás de esta mala pasada es su buena voluntad para debatir horizontes revolucionarios o progresistas para nuestro país y el mundo, bienvenidos como siempre.



Un saludo afectuoso,



Ciudadano Álvaro García Linera

De la Vicepresidencia del Estado

El “vice” afirma que nunca planteó el “cierre, expulsión o restricción” de las ONG en Bolivia

El vicepresidente de Bolivia, Álvaro Garcia Linera, difundió una carta pública donde asegura que nunca planteó el cierre, expulsion o restricción de ONGs que operan en Bolivia. Dicha misiva fue subida a la página en internet de la vicepresidencia del Estado.

Garcia Linera publicó dicha carta en respuesta a un grupo de intelectuales que cuestionaron los ataques del segundo mandatario contra las ONGs. Aunque dejó en claro que no planteó el cierre o expulsion, el vicepresidente ratificó sus cuestionamientos a dichas instituciones. “He señalado que cuatro ONG (Cedla, Cedib, Milenio y Fundación Tierra) mienten y camuflan su activismo político reaccionario bajo el manto de actividad “no gubernamental”. ¿Es que acaso no tienen derecho a mentir? Por supuesto que sí, pero yo también tengo derecho a denunciarlo, a denotar las falsedades escritas en sus “supuestas” investigaciones, que más se asemejan a decálogos de fe política o primitivos perfiles de estudio”, señala García Linera en la carta. Agrega que así como dichas ONG hacen supuestamenta para-política, él tiene el derecho de denunciar su papel de sustitutos de sustitutos de los partidos políticos de derecha,

En una carta difundida el 12 de agosto, 13 intelectuales se pronunciaron sobre el ataque del “vice”a las ONG y lo calificaron como "un gesto de autoritarismo e intolerancia". Añadieron que, de ejecutarse las amenazas que García Linera, "implicarían (...) una grave restricción de los derechos civiles, entre ellos, la libertad de expresión y de asociación y, por consiguiente, un retroceso enorme para la democracia boliviana".

A CONTINUACIÓN LA CARTA EN EXTENSO DEL VICEPRESIDENTE



Estimados compañeros y compañeras:



Agradezco la generosidad que han tenido por dedicar parte de su tiempo a elaborar una carta dirigida a mi persona, con el fin de proponerme un “llamado a la reflexión” respecto a mis declaraciones sobre el papel de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) en Bolivia y su financiamiento.



Entiendo que se preocupan respecto a la libertad de expresión, pero considero que lo hacen en vano. Valga sin embargo la oportunidad, porque siempre es grato saber que los amigos se acuerdan de uno. Y digo que su preocupación es vana, porque en mis declaraciones sobre las cuatro ONG (Milenio, CEDIB, Fundación Tierra y CEDLA), ni ahora ni en ninguna oportunidad anterior, he planteado su cierre, expulsión o restricción alguna de su actividad. Bien saben ustedes que en Bolivia la libertad de expresión y asociación no solo constituyen derechos civiles, sino que representan componentes indisolubles de la vida, la historia y desarrollo de las sociedades democráticas, de las organizaciones y los movimientos sociales. La democracia misma solo se comprende e irradia sobre la base innegociable de la libertad de asociación y pensamiento.



Hoy, la democracia en Bolivia está alcanzando niveles de profundidad e irradiación extraordinaria, precisamente en el marco de la administración del Estado por parte de organizaciones sociales indígenas, campesinas, obreras, vecinales y populares, cuya vida se alimenta de la libertad de ideas y múltiples formas organizativas. Venimos de esa raíz. Y para quienes en tiempos neoliberales hemos soportado la represión y la cárcel por pensar diferente, está más que claro que el horizonte socialista y plurinacional solo puede construirse con base en la ampliación de los principios democráticos de libertad de pensamiento y asociación.



En este contexto ‒y haciendo uso de la libertad de pensamiento y expresión‒, he señalado que cuatro ONG mienten y camuflan su activismo político reaccionario bajo el manto de actividad “no gubernamental”. ¿Es que acaso no tienen derecho a mentir? Por supuesto que sí, pero yo también tengo derecho a denunciarlo, a denotar las falsedades escritas en sus “supuestas” investigaciones, que más se asemejan a decálogos de fe política o primitivos perfiles de estudio. En la misma medida en que los funcionarios de estas ONG tienen el derecho constitucional de hacer para-política partidaria desde esas organizaciones, yo tengo el derecho a develar que están jugando el papel de sustitutos de los partidos políticos de derecha, y que sus funcionarios no hacen más que reclutar adeptos mediante el ropaje de actividades hipócritas “no lucrativas”, ante su reiterado fracaso en la proclama política abierta.



Estas cuatro ONG bolivianas tienen todo el derecho a existir, funcionar, investigar e incluso a hacer política; sin embargo, nosotros tenemos el derecho y la necesidad ‒así lo exige el movimiento popular que conduce el proceso revolucionario en Bolivia– de criticar su sorprendente encuadre ideológico en el discurso medioambientalista emitido y financiado desde los centros imperiales.



Todos coincidimos en que es necesario un orden socio-productivo que sustituya la lógica depredadora de la naturaleza impulsada por el valor de cambio. Pero acá existen al menos dos posiciones. La primera, correspondiente al discurso imperial, propugna que la plusvalía medioambiental que sostiene el desarrollo de los países del norte, sea pagada por los países del sur, congelando así la mejora de sus condiciones de vida y petrificando las relaciones coloniales de pobreza y sometimiento construidas a lo largo de siglos y aún vigentes hoy. Esta posición está claramente expresada en la propuesta medioambientalista de USAID respecto a la Amazonia[1], y en la sugerencia del gabinete de Tony Blair para la implementación de una administración transnacional en esa región. En contraste a esta posición, para las naciones indígenas soberanas, una nueva sociedad medioambiental solo será posible rompiendo la condición colonial de fragmentación y pobreza prevaleciente en los pueblos y naciones del sur. De lo que se trata es de crear una civilización ecológica mediante la combinación de saberes ancestrales y contemporáneos capaces de restituir un metabolismo procreativo entre naturaleza y naturaleza devenida en sociedad. Sin embargo, esto no se puede alcanzar simplemente imitando lo que sucede en el norte (ilusión desarrollista), ni mucho menos congelando las condiciones de vida de los pueblos del sur (colonialismo petrificado). Esta civilización solo puede surgir si somos capaces de proporcionar las condiciones materiales mínimas de existencia, de satisfacción de las necesidades básicas, que permitan liberar las capacidades creativas y cognitivas de los pueblos para la creación de los fundamentos de una sociedad ecológica, que no podrá ser más que de carácter comunitario y universal.



En ese sentido, a quienes sí he prevenido y advertido con la expulsión, es a organismos internacionales, ONG y gobiernos extranjeros que financian y se involucran en actividades políticas, que van en contra de los intereses del Estado Plurinacional de Bolivia y el proceso revolucionario del pueblo que se viene desarrollando durante los últimos diez años. Se trata de un principio de soberanía y dignidad elemental para cualquier Estado democrático y, mi persona, en tanto eventual servidor público, no solo está en el derecho sino en la obligación moral e intelectual de oponerse a cualquier tipo de injerencia en actividades políticas internas.



El núcleo del neoliberalismo contemporáneo, que ha destruido derechos, recursos y asociatividad social en el mundo entero, no es la sustitución de la soberanía nacional por un tipo de mundialización desterritorializada del poder. Basta ver las murallas de cemento y acero que los supuestos Estados desarrollados levantan día a día ante el flujo de fuerza de trabajo, para comprender que la soberanía nacional de todos los países intenta ser reemplazada por la soberanía nacional de unos pocos, que pretenden decidir sobre el destino de otros.



El restablecimiento de los principios de soberanía nacional, es decir, la autodeterminación, es uno de los pilares para el desmontaje del orden neoliberal en Bolivia. Nos referimos a la autodeterminación como Estado para definir la gestión de sus recursos y su modo de relacionamiento con otros Estados, y también a la autodeterminación social para definir su horizonte como comunidad política en la historia.



Esa es la razón principal por la que decidimos ‒como gobierno soberano– expulsar al FMI de las oficinas privadas que tenía en el Banco Central de Bolivia (BCB); a la CIA, que tenía oficinas en el Palacio de Gobierno; al cuerpo militar norteamericano, que tenía su base extraterritorial en un aeropuerto en la Amazonía boliviana; a USAID y al embajador de los Estados Unidos, que conspiraba junto a grupos separatistas de extrema derecha, apoyando la división del país en micro-republiquetas bajo tuición extranjera.



La autodeterminación nacional es una dimensión de la autodeterminación social, y ninguna revolución podrá avanzar en la profundización de los derechos democráticos de la sociedad sin la consolidación de las condiciones de la soberanía estatal. Es imposible definir el horizonte interior de una sociedad (el posneoliberalismo, el Vivir Bien, el socialismo, etc.), sin definir su horizonte externo, sin ser soberano. Por ello, no podemos permitir que ningún gobierno foráneo, empresa u organización para gubernamental extranjera definan las políticas públicas del Estado Plurinacional de Bolivia. De lo contrario, nos estaríamos sometiendo a un neocolonialismo.



Todo este marco me permite regresar a mis comentarios sobre las cuatro ONG citadas, acerca de las que sostuve que mentían y defendían los intereses de la derecha política internacional. La preocupación suya es comprensible, pues les mintieron. Ustedes se alarmaron porque ellas les dijeron que yo había propuesto expulsarlas. ¡Nada más falso! A quienes sí advertí con la expulsión del país, es a organismos extranjeros que se entrometan en actividades políticas, que mellen la soberanía del Estado Plurinacional de Bolivia. Con esto queda plenamente demostrado que esas ONG mienten, y lo hacen de tal manera, que consiguen que personas bienintencionadas se sumen al discurso imperial orientado a infundir sospechas sobre la vigencia de las libertades democráticas y los derechos civiles de los regímenes revolucionarios y progresistas de América Latina. Asimismo, mencioné que dichas ONG hacían política partidaria de derecha, apoyando el discurso medioambientalista imperial. Una revisión somera de sus argumentos, comparados con los expuestos por USAID respecto a la Amazonía, comprueba aquello de inmediato.



Por tanto, ustedes comprenderán que así como respetamos la opinión política de todos los actores nacionales en Bolivia, en mi calidad de ciudadano –y más aún como servidor público‒ no tengo por qué callar ni ocultar las mentiras de estas o de cualquier otra institución que dañe el proceso revolucionario perteneciente a las organizaciones sociales del país. La defensa innegociable de la revolución boliviana, interna y externamente, es para mí algo irrenunciable, como el mismo derecho a la libertad de expresión y asociación.

Lamento profundamente que hayan sido utilizados por estas cuatro ONG en su intento de simular una imagen autoritaria de ‒bien lo saben ustedes‒ uno de los países más democráticos del mundo. No obstante, si lo que está detrás de esta mala pasada es su buena voluntad para debatir horizontes revolucionarios o progresistas para nuestro país y el mundo, bienvenidos como siempre.

Un saludo afectuoso,

Ciudadano Álvaro García Linera

lunes, 10 de agosto de 2015

García Linera critica ‘razonamiento cavernario’ de Donald Trump



El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, criticó hoy el "razonamiento cavernario" del magnate y precandidato republicano a la Presidencia de EEUU Donald Trump con respecto a los inmigrantes latinoamericanos.

Consultado en una rueda de prensa sobre las declaraciones que Trump ha hecho sobre los inmigrantes, el vicepresidente boliviano opinó que son "la expresión grotesca de una derecha cavernaria, chabacana, racista y sexista".

Según García, Trump "lo único que hace es querer aumentar más metros al muro" ya existente en la frontera entre EEUU y México, lo que, a su juicio, "es un razonamiento bastante cavernario, una especie de regreso a una feudalización de la vida política".

"Nos llenamos la boca de globalización y de mundialización y al minuto estamos hablando de construir murallas y muros para enfeudar a los países. Esta es una inconsecuencia, una contradicción, una impostura", agregó.

Trump lanzó en junio pasado su candidatura diciendo, entre otras cosas, que los inmigrantes mexicanos son "violadores" y que hay que "levantar un muro" en la frontera con México que es, a su juicio, uno de los orígenes de todos los males que sufre Estados Unidos.

Sus declaraciones fueron duramente criticadas en las redes sociales y por líderes de la comunidad latina y famosos.

El viernes por la noche, en una entrevista en CNN, el magnate insinuó que la presentadora fue dura con él en el debate entre los candidatos republicanos a la Presidencia de EEUU del pasado jueves porque tenía la menstruación, lo que le valió el veto a su discurso en una influyente reunión conservadora en Atlanta.

Álvaro lamenta declaraciones de Laoyza en el programa chileno "24 Horas"

El vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, lamentó públicamente las declaraciones del excanciller y embajador de Bolivia en el Vaticano, realizadas hace un mes en el canal estatal chileno, calificándolas como "fuera de lugar".
Añadió que lo que corresponde ahora es un pronunciamiento de parte del propio Loaiza, porque, dijo, sus declaraciones "están marcadas por una actitud de falta de respeto al gobierno y al Estado". Comentó además que Loaiza está en su ruta hacia Roma para asumir sus funciones diplomáticas, que le fueron encomendadas un día antes de la polémica entrevista.
El pasado 8 de julio, Armando Loaiza concedió una entrevista exclusiva al canal estatal de Chile. Sus palabras aparecieron en el espacio denominado "24 Horas". En conversación con el periodista Claudio Fariñas, Loaiza se fija una meta para su tarea como representante: quitarle al presidente Evo Morales su "trauma anticatólico". El método elegido por el diplomático es que Morales se reúna con "los capos del Vaticano". Más adelante, cuando Fariñas le pregunta si Evo es católico, él responde: "ahora va a decir que es católico". Luego señala que las ideas del Presidente surgen de un entorno "marxistoide" e indigenista.
Con respecto a la demanda marítima, Loaiza dice que le han hecho pensar a Evo que si consigue la salida al mar para el país, se quedará para siempre. Luego lo compara con el expresidente Banzer quien habrían imaginado lo mismo.