domingo, 27 de abril de 2014

García Linera sufre un fuerte desgaste por el contrato de su cuñada con BoA

El contrato entre Boliviana de Aviación (BoA) y la empresa Air Catering de la que es socia, Silvana Carolina del Castillo, cuñada del vicepresidente, Álvaro García Linera, ha golpeado con fuerza al compañero de fórmula de Evo Morales. Según la encuesta de Tal Cual, la aprobación del vicepresidente (aprueba mucho, sumado con aprueba poco) bajó del 64% en enero al 56% en abril. Su rechazo creció en mayor proporción, del 31% al 40% en el mismo periodo.

Además, el estudio de opinión ahondó sobre este tema y solo el 19% de los encuestados cree que García Linera no conocía ni influyó para que dicho contrato sea ganado por Air Catering. El 65% considera que el vicepresidente usó sus influencias para darle el negocio a su cuñada.

Este tema, además, no solo repercute en la imagen de García Linera, sino en la confianza de la población en el Gobierno del Movimiento al Socialismo. Un 49% de la población declara que no confía en el Gobierno, pese a la alta aprobación de la gestión de Evo Morales (41% confía). Sin embargo, luego de consultarles sobre el caso Air Catering, esa desconfianza trepa hasta el 55% y la confianza cae hasta el 30%.

Para el analista político Marcelo Silva, la imagen del vicepresidente es la más dañada del Gobierno en el primer trimestre del año. Esto lo pone en peligro de convertirse en una ‘cabeza de turco’, que sea cortada para dar la imagen de que ese grupo del entorno de Evo Morales, que es percibido como el que asesora mal al presidente, está siendo apartado del Gobierno. “Morales tiene fidelización, cariño de su base política, puede cometer errores, pero será perdonado. Sin embargo, debe haber alguien a quién culpar”, dice Silva.



El que administra

Para el politólogo Carlos Guzmán, el problema adicional que tiene García Linera es que siempre ha sido visto como el que se encarga de vigilar a las empreas estratégicas del Estado, por eso, para la población es difícil de creer que el vicepresidente no estuviera enterado de ese contrato. Cree, sin embargo, que aún el pueblo no ve a García Linera como un corrupto, como alguien que roba dinero para beneficiarse a sí mismo, sino como un traficante de influencias. “Hay un pequeño paso entre ambas figuras, no es lo mismo. Desde ahora, la población estará mucho más susceptible a todo lo que diga García Linera”, señala.

La impunidad, el dejar pasar, el no darle importancia al asunto y tratar de pasar la página, puede ser lo más perjudicial para el Gobierno y para la imagen de García Linera, según el analista Gustavo Pedraza. “Un Gobierno, por más fuerte que sea, puede verse afectado por un caso de corrupción”, añade.

Yerko Ilijic es más duro y observa que García Linera es percibido como el elemento más tóxico del entorno del vicepresidente. Señala, además, que desde ahora García Linera será un evaporador de votos en el binomio masista.

No tan rechazado



En el estudio también se preguntó si García Linera debería seguir siendo el candidato a vice de Evo. Un 48% cree que sí. Si la pregunta se la hace a los que dijeron que van a votar por Morales, la aceptación de su compañero de fórmula crece hasta el 80%. Es más, un 73% de los encuestados no saben ni responde quién podría ser candidato a vice de Evo si García Linera se baja (Gabriela Montaño alcanza un 14%, muy por encima de Romero, Choquehuanca, Quintana y Arce, que no llegan al 5%). Si esta pregunta se hace solo a los masistas, Montaño sube hasta el 24%, pero la incertidumbre se mantiene en el 51%

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